Saturday, May 8, 2010

Es maravilloso escuchar los comentarios que se les ocurren a nuestros hijos. Hace unos días estaba oyendo la canción que Giancarlo le canta siempre a Marcelo que dice;
Marcelo yo te quiero mucho mucho, mi Marceloooo
Yo te quiero como a una mamá...

Escuchar esa frase me mató porque pienso en lo pequeño que es él y ya saber lo mucho que se quieren a las madres. Se quieren tanto que siempre he pensado que las madres deberían ser eternas.
Recuerdo a mi madre, Miguelina, que murió hace 15 años. Ella me ha hecho tanta falta todos estos años, han pasado muchos eventos importantes en mí vida en los que hubiese querido que ella estuviera conmigo. Pienso en lo orgullosa que estaría de mí y de sus dos nietos, Dios como los consentiría. Gracias al ejemplo que ella me dio he aprendido a criarlos porque ella siempre “estaba a mi lado.” De las cosas que más falta me hacen son sus consejos, su apoyo, el poderle contar lo que me pasa y que me escuche. Como recuerdo su olor, sus besos, sus mimos, su mirada, sus labios que siempre estaban pintados, ella siempre estaba tan hermosa.
Desde que ella murió todos los días pienso en ella y aunque no este físicamente conmigo me acompaña en cada paso que doy porque la presencia de cada madre es eterna para su hijo.
I love you as much as mamá:
It’s wonderful to listen to the comments our kids come up with. A couple of days ago I was listening to Giancarlo singing a song to Marcelo and it said:
Marcelo I love you very very much, my Marcelo
I love you as much as mamá…

Listening to that phrase killed me realizing how small he is and already knowing how much mothers are loved. They are so much loved; I always dream mothers should be forever.
I remember my mother, Miguelina, which passed away 15 years ago. I have missed her so much all these years; there has been many important events in my life in which I wish she would be there with me. I think about how proud she would have been of me and her two grandsons, God how she would have pamper them. Thanks to the example she gave me I learned how to raise them because she was always “by my side.” Of the things that I missed the most are her guidance, her support, having the chance to talk to her and tell her how I’m doing and her listening to me. How I remember her smell, her kisses, her affection, her look, her lips always perfectly done, she always was so beautifully prepared.
Since she died I think of her everyday and although physically she is not with me, she keeps me company every step I take because the presence of a mother is everlasting for her son.